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Mi esposa y mi hijo en el hotel


Para comenzar, diré que este relato no es mío, sino que es de un amigo que me comentó lo que le sucedió el último fin de semana largo. Lo contaré en primer persona para una mejor comprensión. Comencemos…

Con mi familia aprovechamos el último fin de semana largo para hacer un viaje a Salta y Jujuy con un tour.

Soy un hombre de 31 años, complexión normal y una altura de 1,75 cm; mi esposa, con quién llevamos en pareja hace 13 años (no estamos legalmente casados pero nos gusta llamarnos esposos), es una mujer muy bonita de 30 años, complexión normal y una altura de 1,70 cm. Juntos tenemos un hijo de 11 años, quien tiene una altura de 1,55 cm y un cuerpo no delgado ni relleno, se podría decir que es normal para un niño de su edad.

Como había mencionado, pagamos una empresa de viaje para ir a Salta y Jujuy durante el fin de semana largo, fueron en total tres día y dos noches en un hotel en la ciudad de Salta. Obviamente pedimos una habitación para tres, dónde había una cama matrimonial, para mí esposa y para mí y una cama individual para nuestro hijo.

Después de recorrer Tafí del Valle y Cafayate durante todo el día del sábado, llegamos al hotel en la noche dónde nos acomodamos, nos bañamos, fuimos a cenar y a dormir para el próximo día de excursión.

El domingo tuvimos solo excursión durante la mañana en jujuy, luego del almuerzo nos volvimos a Salta y tuvimos tarde libre, la cual aprovechamos para conocer un poco la ciudad. Era nuestra última noche en Salta, ya que al otro día debíamos volver para nuestra provincia, así que cenamos y luego fuimos a bañarnos y a acostarnos temprano.

Con mi esposa teníamos ganas de hacer el amor aunque sea una sola vez en nuestro viaje, pensábamos en ir a un motel durante la tarde que teníamos libre pero como no podíamos dejar solo a nuestro hijo descartamos esa idea, así que decidimos hacerlo esa misma noche cuando el niño se dormía.

En la habitación, ya acostados apagamos todas las luces para «dormir», como no cerramos bien la persiana de la ventana entraba una débil luz dónde una vez acostumbrados a la oscuridad, se podía ver bien, aunque no tanto. Una vez que nos aseguramos que nuestro hijo se haya dormido empezamos nuestros «juegos» con mi esposa, todo debajo de la sábana.

Nos empezamos a besar y poco a poco nos fuimos desvistiendo. Le chupe las tetas y fui bajando hasta su conchita para lamarla y besarla, mi esposa gemia del placer. Luego cambiamos posición y ella me hizo una paja y empezó a chuparme el pene. Se lo sabaca de la boca, ponía la punta en sus pezones y me masturbaba.

Después se acomodo sobre mi para poner mi pene en la entrada de su concha e ir bajando y subiendo lentamente. Era tanta la exitacion y el placer que tratabamos de ahogar los gemidos para que nuestro hijo no se despierte. Luego cambiamos de posición y yo le puse sobre ella e introduje todo mi pene en su vagina y empecé a bombear, primero despacio y después más duro.

Estando en esa posición mi esposa mira la cama de alado donde dormía muestro hijo me dije que mire. Volteo a ver y en la oscuridad alcanzó a distinguir que está recostado boca arriba, destapado, haciéndose una paja, no llegué a distinguir si estaba o no completamente desnudo.

Era tanta la exitacion y también jugó a favor el morbo que no nos importo y «accidentalmente» se nos cayó la sábana con la que nos cubríamos.

Así, sin nada que nos cubra seguimos dandole más duro frente a nuestro hijo que se estaba masturbando viéndonos en la cama de alado.

Mi esposa y yo terminamos al mismo tiempo, y parece que nuestro hijo también o como se dió cuenta que terminamos se levantó rápido la ropa interior y sus shorts, se tapo y se dió vuelta para dormir, sin que «nos diéramos cuenta».

Mi esposa fue al baño, luego fui yo, nos vestimos y nos dormimos.

Al otro día cuando despertamos fue todo normal, no hablamos de lo que pasó la noche anterior y tampoco hubieron momentos incómodos con nuestro hijo, seguimos nuestra vida normal.

Como el morbo que nos viera mientras se masturbar fue tanto, que con mi esposa estamos pensando en decirle a nuestro hijo si nos quiere ver haciendo el amor mientras el se pajea y quién dice, tal vez le dejamos unirse a nuestros juegos.

¿Ustedes que dicen?


Autor: Soy Cuyano


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Comentarios

  1. Si les gusta ... adelante, lo que sí sé que es un morbo muy alto.

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  2. Muy buena historia por lo que pinta en el final la cosa no muere ahi

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  3. Interesante historia
    Esperando ...
    Se ve que
    Lo mejor esta por venir

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  4. Coincido totalmente con jhon y gato creo que no termina allí la cosa
    Abrazo grande gasty

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  5. Historia corta pero buena, seria interesante leer mas sobre esas propuestas a su hijo y que continúe la historia, muchas gracias por compartirlo...

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  6. Muy lindo relato de experiencia cortito!! Pero se dieron cuenta q más de una vez capaz lo espiaba el hijo!! Sería lindo una segunda parte y q participe el nene!!! Gracias por la confección

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