Soy Laura, una madre soltera que siempre ha cuidado de su hijo Elias. El es tímido con las mujeres, pero sé que le encantan. Le gusta ver porno en su celular, y cuando le lavaba la ropa, a menudo encontraba sus medias con semen. Una vez lo descubrí espiándome mientras me bañaba, pero no le dije nada. En otra ocasión, lo encontré masturbándose con una de mis tangas. Le dije que eso no se hace y que debería buscarse una novia para eso. Pero también me tentó y excito ver su erección. Los días pasaban y llegó el día de su cumpleaños número 18. Decidí sacarle la timidez y la virginidad. "Elias, te daré algo especial por tu cumpleaños," le dije, tocando su pene sobre su pantalón. Él tembló y preguntó, "Mamá, ¿qué haces?" Le respondí, "Necesitas estar con una mujer y soy la unica aquí," sacando su pene duro y comenzando a lamerlo y chuparlo, haciendo que gimiera. Luego me desnudé, mostrándole mi cuerpo, abriendo mis piernas para él, mostrándole lo mojad...
Relatos escritos por y para lectores