Voy a contar algo que me pasó hace unos cuatro años. Como todos los primeros viernes de cada mes, al salir de la escuela fui a visitar a mi tía Margarita. Además de ser mi tía, hermana de mi papá, Margarita era mi madrina. Cuando era chica íbamos con mis padres de visita muy seguido a su casa. Era una fiesta. La tía Margarita me compraba ropa, juguetes, golosinas y me preparaba las comidas que a mi más me gustaban. Nunca comí otras milanesas con papas fritas como las suyas. Desde que comencé la secundaria empecé a ir sola en tren a su casa. La tía vivía en Moreno, más o menos una hora de viaje. Salía de la escuela a la tarde y me tomaba el tren en la estación Caballito. Al principio era toda una aventura, ahora que estaba en cuarto año ya no me resultaba tan copado. Sobre todo por el viaje en tren que era un bajón y porque además ya salía los fines de semana con mis amigas y ese día me lo perdía. Igual se lo debía a mi madrina que me quería mucho y que me seguía compr...
Soy Laura, una madre soltera que siempre ha cuidado de su hijo Elias. El es tímido con las mujeres, pero sé que le encantan. Le gusta ver porno en su celular, y cuando le lavaba la ropa, a menudo encontraba sus medias con semen. Una vez lo descubrí espiándome mientras me bañaba, pero no le dije nada. En otra ocasión, lo encontré masturbándose con una de mis tangas. Le dije que eso no se hace y que debería buscarse una novia para eso. Pero también me tentó y excito ver su erección. Los días pasaban y llegó el día de su cumpleaños número 18. Decidí sacarle la timidez y la virginidad. "Elias, te daré algo especial por tu cumpleaños," le dije, tocando su pene sobre su pantalón. Él tembló y preguntó, "Mamá, ¿qué haces?" Le respondí, "Necesitas estar con una mujer y soy la unica aquí," sacando su pene duro y comenzando a lamerlo y chuparlo, haciendo que gimiera. Luego me desnudé, mostrándole mi cuerpo, abriendo mis piernas para él, mostrándole lo mojad...